Hayley huyó tras los árboles, apartando hojas y ramas de su cara, sin dejar de correr. Llevaba días huyendo de algo inexistente, que le aterraba y no le dejaba dormir por las noches. No recordaba lo que había pasado en los anteriores días, pero tenía una vaga sensación de que había abandonado a mucha gente atrás.
En su mente sólo aparecía el nombre de Jake. Era la única persona en la que confiaba realmente y que sabía que iba a huir a algún lugar, y aún así, le dejó irse.
Y aquello lo detestaba. Ahora estaba sola y prácticamente perdida, sin comida ni agua. Los arañazos de sus brazos y cara habían empezado a infectarse.
<<Joder, ¿cómo hemos llegado a esta situación?>>, mientras en su mente se garrapiñaban los recuerdos donde él le juraba que iba a estar siempre con ella, pasase lo que pasase, hacía ya cinco años. Esa promesa no se había roto hasta el momento en el que Hayley se marchó.
Después de eso, había visto a Alison y a Mike morir. Eso significaba que tenía que huir, rápido, sin mirar atrás.
Deseó en ese mismo momento no haberse separado de Jake.
Llevaba horas corriendo, parando y observando su espalda por si alguien la seguía, aún que ni ella misma sabía exactamente de que huía. sentía miedo, miedo de sí misma, de Jake y de las imágenes que se juntaban todas a la vez en su cabeza.
Y simplemente, se desplomó. Cayó al suelo de agotamiento, de deshidratación y de no haber comido nada. La lengua se le pegaba a la boca y le pesaba como un ladrillo. Alguien le dio la vuelta, cuando aún estaba inconsciente.
- Hayley, ¡Hayley! ¡Responde!- susurró Jake, preocupado.
Ella no respondía, estaba inconsciente. Jake la intentó despertar de su trance con una botella llena de agua, pero ella no despertaba. Pensó que estaba muerta, que había llegado demasiado tarde, que las horas corriendo en su busca habían sido en vano, pero ella, aún respiraba. Cogió su cuerpo casi inerte con sumo cuidado y la cogió en brazos, en busca de que alguien los ayudase.
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