El cuerpo de Hayley se iba enfriando, lo que hacía pensar a Jake que estaba muerta, aunque aún respiraba. Hacía horas que no despertaba. Acercó su oreja a su pecho, notando latidos con subidas y bajadas repentinas. Su piel estaba enrojecida, quedada por el sol.
Empezaba a oscurecer, y con la bajada de temperatura Hayley hacía lo mismo. Jake atisbó una cueva, y corrió hacia ella. Se olía un fuerte olor a humedad, pero al menos si había una tormenta estarían a cubierto.
Decidió ir a lo desesperado. Se quitó la chaqueta, y luego la camiseta, y a Hayley le quitó la chaqueta. La aproximó a él, a su propio calor corporal, y tapó a ambos con las chaquetas.
El cuerpo helado de Hayley constrastaba con el suyo, que esta casi ardiendo. Aquellos días le estaban pasando factura a él también.
Tenía miedo. Miedo a que llegara la mañana y ella ya no pudiera despertar, que hubiera dejado de luchar en algún momento.
Se dio cuenta de que Hayley tenía sudor frío. Más de lo normal, y convulsionaba de vez en cuando.
Se separó rápidamente de Hayley, tumbándola sobra las chaquetas. Buscó algun indicio de lo que pensaba que le estaba sucediendo. En el costado. Una herida abierta, infectada. Entonces ahí relacionó: sudor frío, sacudidas involuntarias y una herida. Septicemia. Si no conseguí penicilina... Moriría. Moriría durmiendo, sin poder volver a escuchar su voz, su risa cristalina, su... Rompió a llorar, desconsolado.
¿Dónde encontraría penicilina, cuando estaban a tres horas de la anterior población y ni siquiera sabía dónde quedaba la siguiente? Habían corrido sin rumbo fijo, él buscándola y ella huyendo de los recuerdos.
La miró. Miró su piel quemada. Su pelo, que empezaba a desteñirse, con ramitas y hojas enredadas en él. La cogió entre sus brazos, y le dio un pequeño beso en la frente, mojada por el sudor.
Nunca le robaría un beso sin que ella estuviera consciente, se prometió.
Mientras volvía a cubrir con su cuerpo y chaqueta a Hayley, su mente intentaba cómo conseguir esa jodida penicilina. ¿Qué pasaría si dejaba a Hayley allí? Podría morir. Y... ¿de verdad estaban huyendo de algo?
domingo, 19 de febrero de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
Capítulo 1. Parte 1.
Hayley huyó tras los árboles, apartando hojas y ramas de su cara, sin dejar de correr. Llevaba días huyendo de algo inexistente, que le aterraba y no le dejaba dormir por las noches. No recordaba lo que había pasado en los anteriores días, pero tenía una vaga sensación de que había abandonado a mucha gente atrás.
En su mente sólo aparecía el nombre de Jake. Era la única persona en la que confiaba realmente y que sabía que iba a huir a algún lugar, y aún así, le dejó irse.
Y aquello lo detestaba. Ahora estaba sola y prácticamente perdida, sin comida ni agua. Los arañazos de sus brazos y cara habían empezado a infectarse.
<<Joder, ¿cómo hemos llegado a esta situación?>>, mientras en su mente se garrapiñaban los recuerdos donde él le juraba que iba a estar siempre con ella, pasase lo que pasase, hacía ya cinco años. Esa promesa no se había roto hasta el momento en el que Hayley se marchó.
Después de eso, había visto a Alison y a Mike morir. Eso significaba que tenía que huir, rápido, sin mirar atrás.
Deseó en ese mismo momento no haberse separado de Jake.
Llevaba horas corriendo, parando y observando su espalda por si alguien la seguía, aún que ni ella misma sabía exactamente de que huía. sentía miedo, miedo de sí misma, de Jake y de las imágenes que se juntaban todas a la vez en su cabeza.
Y simplemente, se desplomó. Cayó al suelo de agotamiento, de deshidratación y de no haber comido nada. La lengua se le pegaba a la boca y le pesaba como un ladrillo. Alguien le dio la vuelta, cuando aún estaba inconsciente.
- Hayley, ¡Hayley! ¡Responde!- susurró Jake, preocupado.
Ella no respondía, estaba inconsciente. Jake la intentó despertar de su trance con una botella llena de agua, pero ella no despertaba. Pensó que estaba muerta, que había llegado demasiado tarde, que las horas corriendo en su busca habían sido en vano, pero ella, aún respiraba. Cogió su cuerpo casi inerte con sumo cuidado y la cogió en brazos, en busca de que alguien los ayudase.
En su mente sólo aparecía el nombre de Jake. Era la única persona en la que confiaba realmente y que sabía que iba a huir a algún lugar, y aún así, le dejó irse.
Y aquello lo detestaba. Ahora estaba sola y prácticamente perdida, sin comida ni agua. Los arañazos de sus brazos y cara habían empezado a infectarse.
<<Joder, ¿cómo hemos llegado a esta situación?>>, mientras en su mente se garrapiñaban los recuerdos donde él le juraba que iba a estar siempre con ella, pasase lo que pasase, hacía ya cinco años. Esa promesa no se había roto hasta el momento en el que Hayley se marchó.
Después de eso, había visto a Alison y a Mike morir. Eso significaba que tenía que huir, rápido, sin mirar atrás.
Deseó en ese mismo momento no haberse separado de Jake.
Llevaba horas corriendo, parando y observando su espalda por si alguien la seguía, aún que ni ella misma sabía exactamente de que huía. sentía miedo, miedo de sí misma, de Jake y de las imágenes que se juntaban todas a la vez en su cabeza.
Y simplemente, se desplomó. Cayó al suelo de agotamiento, de deshidratación y de no haber comido nada. La lengua se le pegaba a la boca y le pesaba como un ladrillo. Alguien le dio la vuelta, cuando aún estaba inconsciente.
- Hayley, ¡Hayley! ¡Responde!- susurró Jake, preocupado.
Ella no respondía, estaba inconsciente. Jake la intentó despertar de su trance con una botella llena de agua, pero ella no despertaba. Pensó que estaba muerta, que había llegado demasiado tarde, que las horas corriendo en su busca habían sido en vano, pero ella, aún respiraba. Cogió su cuerpo casi inerte con sumo cuidado y la cogió en brazos, en busca de que alguien los ayudase.
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